Cómo elegir tus leggings de entrenamiento
Si llevas tiempo entrenando seguro que ya lo sabes: el legging adecuado puede marcar la diferencia entre disfrutar la sesión o pelearte con la prenda. En Kräg llevamos años escuchando a nuestra comunidad y estos son los puntos que de verdad importan a la hora de elegir.
1. Compresión: ¿alta, media o ligera?
La compresión es lo primero que debes valorar. No es solo una cuestión estética; afecta a cómo se mueve el músculo durante el ejercicio.
- Alta compresión: ideal para HIIT, crossfit, running de alta intensidad o entrenos de fuerza pesados. Da sensación de sujeción y ayuda al retorno venoso.
- Compresión media: el todoterreno. Funciona para gimnasio, spinning, pilates y la mayoría de clases dirigidas.
- Compresión ligera: mejor para yoga, pasear o estilo de vida activo. Prioriza confort y libertad de movimiento.
2. Tejido: técnico siempre
Olvídate del 100 % algodón para entrenar. Necesitas tejidos técnicos que evacuen el sudor y se sequen rápido. Busca composiciones con poliamida y elastano (la mezcla típica ronda 78/22 o 75/25). El elastano por encima del 18 % te garantiza recuperación de la prenda tras decenas de lavados.
Si tu sesión incluye sentadillas profundas o estiramientos amplios, asegúrate de que el tejido pase el test del squat: si al agacharte se transparenta, no es para entrenar.
3. Talla y tiro: la trampa más común
Los leggings deportivos se llevan ajustados, pero no apretados. Si te dejan marca en la piel después de quitártelos, te sobra una talla menos, no al revés. Para acertar:
- Mide tu cintura natural y tu cadera (consulta nuestra guía de tallas).
- Si estás entre dos tallas, elige la mayor para entrenamientos de fuerza y movilidad.
- Comprueba el tiro: el tiro alto sujeta el core y aguanta mejor los saltos; el tiro medio se asienta más cómodo en sesiones largas.
4. Bolsillos sí, pero pensados
Un bolsillo lateral con cierre o un bolsillo trasero plano cambian completamente la usabilidad. Pero ojo: si vas a hacer ejercicios en el suelo, demasiados bolsillos cargados molestan. Prioriza diseños limpios y bolsillos discretos.
5. El test final: muévete antes de comprarlo
En tienda haz una sentadilla profunda, una zancada y un par de saltos. Si el legging se mantiene en su sitio, no se transparenta y no se te clava la cintura, has acertado.
El mejor legging es el que te haces olvidar que lo llevas puesto. Si pasa esa prueba, repite.
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